sábado, 13 de mayo de 2017

En innumerables conversaciones surgían las mismas palabras, todo tan sinérgico y común, todos tan olvidadizos de su realidad, que comencé a estereotipar
parece que en algún punto empece a caminar hablando solo con mis pensamientos, tal vez mi ojos percibían algunas sensaciones, pero su objetivo se encontraba imaginando mis hipótesis,
sí escuchaba y sonreía pero esa pasión se perdía, podría decirse que eramos mi mundo y yo .
varias veces lo intenté hasta dejar mi realidad, quien soy.
tal vez nunca considere que estaba tan perdida que mi alma ya no sentía.
esa silueta en medio de mis vagos recuerdos, su silueta en medio de mi cerebro.
tal vez él ya lo sabía, sabía que eras tú. me cegué y no te vi.
es que tantas caídas parece que cobran con dolor, un dolor que no sana y parece que con el tiempo se recae, es como un ciclo vicioso en el que se encuentra un dolor cada vez mas fuerte para sanar el antecesor.
parecía que todo sanaba al distanciarse de mi propia especie
pero esas sonrisas que nacían eran empíricas, innatas, cómo volver a la niñez, en medio de esa ternura e ingenuidad.
primero fueron sus ojos, luego sus manos.
pero es que no se trataba de la anatomía de un par de sentidos en medio de órganos, inervaciones y hormonas.
pude ver su alma, tal vez pude hasta sentirla, deslizo por mi piel sin tocarla, emitió bao, ese vapor que jamás tiene contacto real, esa fue la extremidad de su alma que estremeció mi piel y fue ahí dónde vi mi fin.
la suya, entre tantas miradas engañosas queriendo ser liberadas que finalmente revelan sus demonios.
también tengo los míos, pero el, revela un pronostico diferente ante las estadísticas de experiencias y nefastos recuerdos.
puede que esté idealizando, puede que haya enloquecido, porque lo que un día aborrecí hoy hace parte de una porción de equilibrio
porque recordé uno de esos tantos sueños que muchos tacharon de mi lista, mi propia vida.
porque él ...
logra lo que nadie logró.
no se trata de otra querella o romanticismo, sólo se trata de vivir sin exceptuar el dolor y las falacias, se trata de vivir al final lo que se anhela y disfrutarlo cuanto sea posible y cuanto dure
fue sutil e inesperado
Le vi, pero mis ojos no captaron más que una simple imagen visual de un hombre que pase sin detallar.